Turismo rural en Málaga: Finca Rocabella
En Finca Rocabella disfrutará del turismo rural en Málaga aunando naturaleza y cultura.
NATURALEZA
Por su magnífica situación, Finca Rocabella se convierte en un destino ideal para disfrutar del turismo rural en Málaga, pudiendo realizar todo tipo de actividades deportivas y de ocio que favorecen el contacto con la naturaleza, tales como el senderismo, mountain bike, pesca, rutas a caballo o caza fotográfica.
Por su proximidad con el Desfiladero de los Gaitanes y El Chorro, ubicados en el interior de la sierra de Málaga, reúne las características idóneas para la práctica del parapente y la escalada. Es más, los visitantes podrán desarrollar diferentes actividades acuáticas mientras hacen turismo rural gracias a la cercanía de tres pantanos.
¿Por qué es especialmente conocida esta zona de turismo rural en Málaga? Pues, sobre todo, por los amantes del parapente, que acuden a la sierra del Valle de Abdalajís a practicar este deporte durante el invierno.
CULTURA
Entre la multitud de actividades culturales que le ofrece el turismo rural en Málaga, está el Caminito del Rey Alfonso XIII en el mismo Chorro, así como las Ruinas de Bobastro y muy cerca, en Ardales, la Cueva de Trinidad Grund, conocida por la calidad de sus pinturas rupestres. Además, tres embalses que dotan a la zona de una variedad de bellos lugares donde disfrutar del contacto con la naturaleza.
Próxima tenemos Álora con su fortaleza árabe y, un poco más lejos, Antequera con toda su riqueza monumental. Numerosa y diversa es la oferta que presenta el turismo rural en Málaga, sin olvidar que ciudades como Córdoba, Sevilla o Granada están a poco más de una hora en coche.
La cultura gastronómica de Andalucía es tan rica y variada como su historia. De nuestro pasado árabe conservamos el uso de las especias y las hierbas como hierbabuena, tomillo y romero para aromatizar los platos, el uso de la almendra y la miel en los dulces como los alfajores, mazapanes y pestiños. También comparten ese mismo origen los adobos en carnes y pescados.
Toda esta tradición hace del turismo rural en Málaga una experiencia única repleta de emociones.
La herencia cristiana se refleja en la tradición de los asados, sobre todo del cerdo, y la tradicional matanza con todos los derivados que de ella se obtienen, como los embutidos, las conservas en manteca, el jamón serrano y una gran variedad de sabrosos productos que están a nuestra disposición en las mismas zonas donde se producen.
Para degustar los platos característicos de esta zona del turismo rural en Málaga, nuestro restaurante le ofrece las sopas perotas, la porra, las migas, guiso de chivo y ajo blanco, así como una variada carta de postres caseros. |